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Exclusiva Blue Visual MediaENTREVISTA EXCLUSIVA | BLUE VISUAL MEDIA

9 de octubre de 2026 · 18:25

DIEGO MOYANO, EL NIÑO QUE NUNCA DEJÓ DE SOÑAR

A sus 14 años, el futbolista del Levante UD vive una de las semanas más especiales de su vida: convocado por la Selección Española Sub-15 y llamado por Luís Castro para entrenar con el primer equipo. Diego abre su corazón a Blue Visual Media y nos cuenta cómo ha vivido unos días que difícilmente olvidará.

Por Blue Visual Media

Diego Moyano con la equipación del Levante UD. Fotografía original de Blue Visual Media
Fotografías originales: Blue Visual Media

Hay momentos en la vida que no necesitan demasiadas palabras para entender su significado. Instantes que llegan sin avisar, que detienen por un segundo todo lo que sucede a nuestro alrededor y que nos recuerdan por qué merece la pena seguir soñando.

Para Diego Moyano, esos momentos han llegado con apenas 14 años.

Hace unos días era un adolescente más saliendo de clase, pensando seguramente en el entrenamiento de la tarde, en sus amigos y en todo aquello que forma parte de la vida de un chico de su edad. Lo que todavía no sabía era que, en cuestión de horas, iba a vivir una de las semanas más importantes de su corta trayectoria deportiva.

Primero llegó la llamada de la Selección Española Sub-15. Apenas un día después, una nueva noticia que parecía difícil de imaginar: Luís Castro quería contar con él para entrenar con el primer equipo del Levante UD.

Dos noticias. Dos sueños. Y un mismo protagonista.

Un futbolista que lleva prácticamente toda su vida defendiendo el escudo granota y que, por encima de cualquier reconocimiento, sigue teniendo algo que ningún éxito debería arrebatarle: la ilusión de aquel niño que empezó a jugar al fútbol simplemente porque le hacía feliz.

En Blue Visual Media hemos tenido la oportunidad de hablar con Diego para conocer cómo ha vivido estos últimos días. Una conversación cercana, sincera y especial con un jugador al que conocemos desde hace tiempo y al que hemos tenido el privilegio de acompañar, desde nuestra posición, en parte de su camino.

Porque detrás de las convocatorias, de los titulares y de las fotografías hay una historia que merece ser contada.

Y hoy queremos contarla.

TODO EMPEZÓ A LA SALIDA DE CLASE

El pasado miércoles 7 de octubre, la Real Federación Española de Fútbol hizo pública la convocatoria de la Selección Española Sub-15 para una nueva concentración en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, programada del 12 al 15 de octubre.

Entre los futbolistas seleccionados aparecía un nombre que no pasó desapercibido: Diego Moyano, del Levante UD.

Mientras muchos jóvenes de su edad soñaban con vestir algún día la camiseta de España, Diego acababa de recibir la noticia de que volvería a hacerlo.

Y la manera en la que se enteró refleja perfectamente la naturalidad con la que sigue viviendo el fútbol.

«De la convocatoria me enteré nada más salir de clase. Me lo dijeron mis padres y me puse súper contento».

Así de sencillo. Así de bonito.

No hubo grandes escenarios ni discursos preparados. Solo unos padres esperando a su hijo con una noticia extraordinaria.

Es difícil imaginar todo lo que pudo pasar por la cabeza de Diego en aquel instante. Los entrenamientos, los partidos, los sacrificios, las tardes de fútbol y los momentos compartidos con las personas que siempre han estado a su lado.

Porque una convocatoria con la Selección Española no es únicamente el reconocimiento al talento de un futbolista. También representa una oportunidad para seguir creciendo y comprobar que el esfuerzo diario puede abrir puertas que, durante mucho tiempo, parecían lejanas.

Para Diego, además, la concentración tiene un componente especialmente ilusionante: reencontrarse con compañeros con los que ya ha compartido experiencias defendiendo los colores de España.

«La Española es una experiencia increíble. Es una locura y me hace mucha ilusión volver y estar junto a mis amigos en Las Rozas. Es un sueño hecho realidad».

Habla de la Selección Española con admiración, pero también con esa inocencia que hace tan especial el fútbol formativo.

Porque donde muchos ven una convocatoria nacional, él también ve la oportunidad de reencontrarse con sus amigos.

Y quizás ahí esté una de las cosas más bonitas de su historia.

Diego Moyano sobre el terreno de juego con el Levante UD.
Diego Moyano sobre el terreno de juego con el Levante UD.Blue Visual Media

UNA LLAMADA DURANTE LA COMIDA QUE LO CAMBIÓ TODO

Cuando Diego todavía estaba asimilando la alegría de volver a representar a España, llegó una segunda noticia.

Esta vez, desde el club en el que ha crecido.

El jueves 8 de octubre, Luís Castro decidió incorporar al joven futbolista a una sesión de entrenamiento con el primer equipo del Levante UD.

Con tan solo 14 años, Moyano tuvo la oportunidad de ejercitarse junto a futbolistas que compiten en Primera División. Un salto enorme para cualquier canterano y una experiencia especialmente significativa para alguien que lleva prácticamente una década formándose en la entidad granota.

La noticia llegó de la manera más inesperada.

«Estaba comiendo cuando llamaron a mi madre desde la dirección de cantera».

Una llamada que, en cuestión de segundos, convirtió un día aparentemente normal en otro recuerdo para toda la vida.

Porque Diego no iba a entrenar con cualquier equipo.

Iba a hacerlo con el primer equipo del Levante.

El mismo club en el que empezó siendo prácticamente un niño. El mismo escudo que ha defendido durante tantos años. La misma institución en la que ha aprendido a competir, a mejorar y a disfrutar del fútbol.

Y ahora, por primera vez, iba a compartir vestuario con los futbolistas a los que estaba acostumbrado a ver desde fuera.

Cuando le preguntamos qué sintió al descubrirlo, su respuesta fue tan espontánea como emocionante.

«Cuando me enteré de que iba a compartir vestuario con gente que veo en la tele, me dio una alegría como si fuera un niño pequeño. Fue una locura saberlo».

Como si fuera un niño pequeño.

Y es que, en realidad, todavía lo es.

Tiene 14 años.

Una edad en la que muchos futbolistas comienzan a descubrir lo que significa competir en categorías exigentes y en la que Diego ya ha tenido la oportunidad de conocer de cerca el fútbol profesional.

Pero lo verdaderamente especial no está únicamente en haber llegado hasta allí.

Está en la capacidad de seguir sorprendiéndose.

En no perder esa emoción por las cosas que, cuando uno empieza a jugar al fútbol, parecen imposibles.

DE QUERUBINES AL PRIMER EQUIPO: DIEZ AÑOS DEFENDIENDO UN MISMO ESCUDO

Para entender lo que ha significado esta semana, hay que retroceder muchos años.

Hasta aquel Diego que apenas empezaba a correr detrás de un balón.

El Levante UD no es simplemente el equipo en el que juega. Es el club en el que ha crecido, donde ha construido amistades y donde ha pasado buena parte de su infancia.

«En el Levante llevo diez años. Entré desde querubines».

Una frase que encierra toda una trayectoria.

Diez años de entrenamientos.

Diez años de partidos.

Diez años aprendiendo a ganar, a perder, a escuchar, a levantarse y a seguir mejorando.

Desde aquellas primeras experiencias en las categorías más pequeñas hasta el día en el que recibió la llamada para compartir un entrenamiento con el primer equipo.

Un recorrido que no se construye en una semana ni con una única actuación.

Se construye cada día.

Con dedicación, constancia y el acompañamiento de quienes ayudan a un futbolista a crecer.

Y aunque la actualidad deportiva se centre ahora en su convocatoria internacional y en su primer entrenamiento con los profesionales, hay algo que merece ser destacado por encima de todo: Diego sigue siendo un futbolista en formación, con muchísimo camino por delante.

Esta semana no representa la llegada a una meta definitiva.

Representa una oportunidad para continuar aprendiendo.

Y probablemente esa sea la mejor manera de entender todo lo que está viviendo.

Diego Moyano en una acción de juego con el Levante UD.
Diego Moyano en una acción de juego con el Levante UD.Blue Visual Media

EL PRIMER CONTACTO CON EL FÚTBOL PROFESIONAL

Compartir un entrenamiento con futbolistas de Primera División supone enfrentarse a un escenario completamente diferente al habitual.

Los ritmos cambian, las exigencias aumentan y cada acción requiere una concentración especial.

Diego pudo comprobarlo desde el primer momento.

Cuando le preguntamos qué fue lo que más le sorprendió de aquella experiencia, no dudó en señalar dos aspectos fundamentales.

«Me llamó mucho la atención la fuerza física y la intensidad de los duelos».

Una respuesta que demuestra que, incluso en medio de la emoción, fue capaz de prestar atención a los detalles que pueden ayudarle en su crecimiento como futbolista.

Porque entrenar con los profesionales no consiste únicamente en compartir campo con jugadores conocidos.

También significa observar, escuchar y aprender.

Y Diego ya se lleva una enseñanza concreta de esa jornada.

«He aprendido a colocarme mejor en el campo».

Puede parecer un detalle pequeño, pero representa una de las grandes riquezas de este tipo de oportunidades.

A los 14 años, cada experiencia de este nivel puede contribuir a ampliar la comprensión del juego.

Cada indicación, cada duelo y cada movimiento de un compañero experimentado supone una posibilidad de aprendizaje.

En su caso, además, no estuvo solo.

LOS QUE LE AYUDARON A SENTIRSE UNO MÁS

Uno de los aspectos más bonitos de la experiencia de Diego fue encontrarse con personas que le ayudaron a afrontar una situación completamente nueva.

Porque entrar por primera vez en la dinámica de un equipo profesional puede impresionar, especialmente cuando apenas tienes 14 años.

Sin embargo, el joven futbolista encontró apoyo dentro del propio vestuario.

«Me ha ayudado mucho Bruno, del Juvenil A, que también ha subido hoy a entrenar, y Nacho Pérez, sobre todo. Y de entrenadores, Iborra me ha ayudado mucho».

Tres nombres que Diego ha querido recordar de manera especial.

Bruno, con quien compartió la experiencia de dar ese paso hacia el primer equipo.

Nacho Pérez, uno de los futbolistas que le ayudaron durante la sesión.

Y Vicente Iborra, cuya cercanía y consejos también tuvieron importancia para el joven canterano.

En ocasiones, cuando se habla del fútbol profesional, toda la atención se concentra en los resultados, los fichajes o las grandes actuaciones.

Pero hay gestos que también merecen ser contados.

El de un compañero que se acerca a ayudarte.

El de alguien que te explica dónde colocarte.

El de un futbolista con más experiencia que consigue que un adolescente se sienta un poco más cómodo en un entorno completamente nuevo.

Para Diego, esos detalles también formarán parte del recuerdo de su primer entrenamiento con el Levante UD.

Diego Moyano comparte un momento con un compañero del Levante UD.
Diego Moyano comparte un momento con un compañero del Levante UD.Blue Visual Media

DETRÁS DEL FUTBOLISTA SIEMPRE ESTUVO SU FAMILIA

Hay historias deportivas que no pueden entenderse sin hablar de las personas que acompañan al protagonista cuando todavía no existen titulares ni reconocimientos.

Personas que están en los días buenos, pero también en aquellos en los que las cosas no salen como uno espera.

En el caso de Diego, sus padres ocupan un lugar fundamental.

Han estado presentes durante su crecimiento y han compartido buena parte de los momentos que han marcado su camino en el fútbol.

No es casualidad que fueran ellos quienes le comunicaran la convocatoria con la Selección Española.

Ni que aquella segunda llamada, la que le abrió las puertas de un entrenamiento con el primer equipo, llegara también a través de su madre.

Al preguntarle quiénes han sido fundamentales durante estos años, Diego tuvo muy clara su respuesta.

«Me han acompañado muchísimo mis padres y mi representante, Antonio. También me han ayudado mucho».

Detrás de esas palabras hay diez años de recorrido.

Y, aunque los protagonistas sobre el césped son los futbolistas, el fútbol base también está lleno de familias que acompañan silenciosamente cada etapa.

Padres que celebran los pequeños avances, que comparten las alegrías y que ayudan a mantener los pies en el suelo cuando llegan momentos tan especiales como este.

Diego reconoce la importancia de ese apoyo y tampoco olvida a sus amigos.

De hecho, cuando le preguntamos a quién pensó en contarle lo que estaba viviendo, su respuesta volvió a reflejar la naturalidad con la que afronta todo.

«Los primeros a los que pensé en avisar fueron mis amigos».

Porque antes que futbolista, Diego es un adolescente de 14 años.

Un chico que quiere compartir sus alegrías con las personas que forman parte de su día a día.

Y que, después de una semana extraordinaria, sigue encontrando en las cosas más sencillas algunos de los motivos más importantes para sonreír.

«SEGUIR SIENDO EL DE SIEMPRE»

En el fútbol, cuando un jugador tan joven comienza a recibir reconocimientos importantes, resulta inevitable hablar de su futuro.

Pero quizá lo más interesante de Diego no sea preguntarse hasta dónde puede llegar.

Quizá sea escuchar cómo quiere seguir recorriendo el camino.

Después de vivir dos acontecimientos de enorme relevancia en apenas 24 horas, le preguntamos qué viene ahora.

Su respuesta fue breve.

Pero dice mucho.

«Seguir siendo el de siempre. Y ahora, a volver a la rutina».

Sin grandes promesas.

Sin discursos sobre el futuro.

Sin olvidar de dónde viene.

Simplemente seguir siendo Diego.

El mismo que lleva diez años jugando en el Levante.

El mismo que se puso contentísimo cuando sus padres le comunicaron que iba convocado con España.

El mismo que sintió una alegría inmensa cuando supo que entrenaría junto a futbolistas que veía por televisión.

Y el mismo que, después de vivir todo aquello, sabe que al día siguiente toca volver a trabajar.

Porque los sueños más bonitos no deberían hacerte olvidar quién eres.

Y Diego, al menos por lo que transmite en esta conversación, tiene muy presente esa idea.

Diego Moyano golpea el balón con la camiseta del Levante UD.
Diego Moyano golpea el balón con la camiseta del Levante UD.Blue Visual Media

¿QUÉ LE DIRÍAS A AQUEL NIÑO QUE EMPEZÓ A JUGAR AL FÚTBOL?

Quisimos terminar nuestra conversación con Diego mirando hacia atrás.

No hacia el entrenamiento con el primer equipo.

Ni hacia la convocatoria con España.

Sino hacia aquel niño que empezó a jugar al fútbol hace diez años.

Aquel que todavía no sabía lo que significaba una convocatoria internacional, que seguramente desconocía las exigencias del fútbol profesional y que simplemente disfrutaba teniendo un balón cerca.

Le preguntamos qué le diría hoy a ese Diego que empezaba su camino.

Y nos dejó una respuesta que merece cerrar esta historia.

«Le diría que siguiera disfrutando del fútbol como siempre y que no cambiara nunca cómo es».

Quizá esa sea la frase que mejor resume toda esta semana.

Porque Diego ha recibido dos noticias que cualquier joven futbolista soñaría con escuchar.

Ha sido convocado por la Selección Española Sub-15.

Ha entrenado por primera vez con el equipo profesional del club en el que lleva prácticamente toda su vida.

Ha conocido una exigencia diferente y ha compartido campo con futbolistas a los que admira.

Pero, cuando tiene la oportunidad de dirigirse al niño que fue, no le habla de llegar a Primera División.

No le pide ganar títulos.

Ni siquiera le dice que algún día jugará con España.

Solo le pide que siga disfrutando.

Y que nunca deje de ser él mismo.

DIEGO, ESTA TAMBIÉN ES NUESTRA HISTORIA

Desde Blue Visual Media queremos dedicar unas últimas líneas a alguien que, para nosotros, no es simplemente el protagonista de una noticia.

Hay jugadores a los que conocemos por sus actuaciones, por sus estadísticas o por lo que sucede sobre el terreno de juego.

Y hay otros a los que tenemos la suerte de conocer también a través del camino.

Diego forma parte de estos últimos.

Desde nuestros primeros encuentros siempre ha confiado en nuestro trabajo. Nos ha permitido contar parte de su trayectoria a través de nuestras fotografías y ha demostrado una cercanía que, para quienes vivimos el fútbol desde detrás de una cámara, tiene un valor especial.

Por eso, cuando nos enteramos de lo que estaba viviendo, sentimos una alegría que iba más allá de encontrar una buena noticia para publicar.

Nos alegramos por él.

Por su familia.

Por quienes lo acompañan cada día.

Y por todas esas personas que llevan tiempo viéndolo crecer.

Porque sabemos que detrás de cada fotografía hay una historia que muchas veces no llega a contarse.

Y porque el fútbol también consiste en eso: en alegrarse sinceramente por los sueños de quienes has tenido la oportunidad de conocer durante el camino.

No sabemos qué le deparará el futuro a Diego Moyano. Sería injusto exigirle respuestas sobre algo que todavía está por escribir.

Tiene 14 años y toda una vida por delante.

Habrá días felices, otros complicados y muchísimas experiencias de las que aprender.

Pero pase lo que pase, hay algo que nadie podrá quitarle.

La felicidad de aquel miércoles al salir de clase.

La llamada que recibió su madre mientras estaban comiendo.

La primera vez que entró a entrenar con el equipo al que lleva vinculado desde querubines.

Y el orgullo de las personas que lo quieren.

Diego, sigue disfrutando. Sigue aprendiendo. Sigue siendo tú.

Que nunca se te olvide aquel niño que empezó a jugar al fútbol sin saber hasta dónde podrían llevarle sus sueños.

Porque, a veces, lo más bonito de este deporte no es llegar.

Es mirar atrás y descubrir todo lo que has vivido para alcanzar un momento que recordarás siempre.

Y nosotros tenemos la suerte de haber sido testigos de una pequeña parte de ese camino.

Enhorabuena, Diego. De corazón.

Porque los sueños también se cumplen a los 14 años. Y porque, desde el primer día, tú has sido uno de los nuestros.

AGRADECIMIENTO ESPECIAL AL LEVANTE UD Y A DIEGO MOYANO

Desde Blue Visual Media queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Levante UD por su cercanía, colaboración y por todas las facilidades ofrecidas para poder realizar esta entrevista.

Y, especialmente, queremos dar las gracias a Diego Moyano, por dedicarnos parte de su tiempo en una semana tan especial, por abrirnos las puertas a sus emociones y por la confianza que siempre ha depositado en nosotros desde el primer día.

Para Blue Visual Media es un verdadero privilegio poder acompañar, aunque sea desde detrás de una cámara y a través de nuestras palabras, el crecimiento de futbolistas como Diego.

Porque más allá de los resultados, las convocatorias y los éxitos deportivos, nuestro mayor orgullo es poder contar las historias de quienes nos han permitido formar parte de su camino.

Gracias, Diego, por seguir confiando en nosotros. Y gracias al Levante UD por ayudarnos a acercar estas historias a quienes sienten y viven el fútbol con la misma pasión que nosotros.

*Blue Visual Media. Mucho más que fútbol.*

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