El Juvenil B del Levante firma un arranque arrollador y sobrevive a la reacción del Moncadense (3-2)
Victoria granota en un amistoso de preparación entre dos equipos de Liga Nacional: 3-0 al descanso emocional del partido y un final de infarto.

El Juvenil B del Levante UD se llevó el partido de pretemporada frente al Moncadense, otro conjunto de Liga Nacional, en un encuentro con dos guiones muy distintos. Los granotas salieron enchufados desde el pitido inicial: presión alta, circulación rápida y llegadas constantes que se tradujeron en un 3-0 que parecía sentenciar el choque antes de tiempo.
Con la ventaja en el marcador, el Levante bajó una marcha. Perdió intensidad en la presión, concedió metros y dejó que el balón viajara con demasiada facilidad hacia su área. Ahí encontró vida el Moncadense, que ajustó líneas, ganó los duelos en el centro del campo y empezó a creer.
Los visitantes recortaron distancias en dos acciones que activaron la tensión de los últimos minutos y dejaron el 3-2 definitivo. Un resultado que deja lecturas útiles para el cuerpo técnico granota: la puesta en escena fue de sobresaliente, pero la gestión de la ventaja marca el siguiente paso del curso.








