Crónica · Blue Visual Media
7 de octubre de 2026 · 19:07
LOS PRIMEROS DÍAS DE AGUIRRE: RECUPERAR AL VALENCIA DESDE DENTRO
Javier Aguirre todavía no ha dirigido un partido oficial con el Valencia CF, pero sus primeros días en Paterna ya han dejado pistas suficientes sobre el camino que quiere recorrer. Trabajo, cercanía, mensajes directos y una prioridad por encima de cualquier dibujo táctico: recuperar la confianza de un vestuario golpeado. El domingo 11 de octubre, en El Sardinero, llegará la primera respuesta sobre el césped.
Crónica de Blue Visual Media · Always Valencia

Javier Aguirre llegó a Valencia sabiendo perfectamente dónde aterrizaba.
No era un banquillo más.
El Valencia CF hizo oficial su contratación el 23 de septiembre, dentro de una nueva etapa deportiva marcada por la llegada de Braulio Vázquez y por los importantes cambios producidos en la estructura del club tras la salida de Carlos Corberán y del anterior organigrama del área de fútbol.
Un día después de hacerse oficial su fichaje, el mexicano ya estaba sobre el césped de Paterna dirigiendo su primera sesión.
Aguirre aterrizó con una misión que no necesita demasiadas explicaciones: devolver vida a un Valencia que había perdido confianza, resultados y demasiadas certezas por el camino.
Y sus primeras decisiones dejaron clara una cosa.
No había tiempo que perder.
DEL AEROPUERTO A PATERNA
Aguirre aterrizó en Manises durante la mañana del 24 de septiembre y prácticamente pasó del avión a la Ciudad Deportiva.
La plantilla tenía inicialmente previsto disfrutar del fin de semana libre. El nuevo entrenador modificó el plan. El Valencia entrenaría viernes y sábado y únicamente descansaría el domingo.
Era uno de sus primeros mensajes sin necesidad de pronunciar una sola palabra delante de un micrófono.
Había que trabajar.
Pero la llegada del técnico mexicano no se ha basado únicamente en aumentar sesiones o modificar horarios.
Aguirre parece haber identificado desde el primer momento que el principal problema del Valencia no está exclusivamente en las piernas.
También está en la cabeza.
Durante su presentación habló de recuperar futbolistas, de conocer qué sienten y de entender qué hay detrás de cada uno de ellos.
El mexicano explicó que había comenzado a mantener conversaciones individuales con miembros de la plantilla con una máxima muy concreta: al futbolista no se le puede mentir.
Y posiblemente ahí se encuentre una de las claves de sus primeros días.
Antes de construir un equipo, quiere reconstruir un grupo.
«AL VALENCIA NO SE LE PUEDE DECIR QUE NO»
La llegada de Aguirre también estuvo marcada por la convicción con la que aceptó el cargo.
El técnico reconoció haber rechazado cuatro ofertas de trabajo antes de recibir la llamada del Valencia.
Cuando apareció la posibilidad de Mestalla, su decisión cambió.
«Al Valencia no se le puede decir que no».
Una frase sencilla, pero suficientemente representativa del escenario.
Aguirre llega a un histórico obligado a mirar hacia abajo en la clasificación cuando por historia debería estar peleando por otras cosas.
Y precisamente esa dimensión del club ha sido uno de los asuntos que más ha tratado desde su llegada.
El mexicano quiere que sus jugadores entiendan dónde están.
Que vestir esta camiseta vuelva a significar responsabilidad, pero no miedo.
Convertir el peso en orgullo.

PRIMERO, RECUPERAR A LAS PERSONAS
Braulio Vázquez había señalado una de las virtudes que más valoraba en Aguirre: su capacidad para gestionar vestuarios.
El director deportivo explicó que había hablado con futbolistas que estuvieron anteriormente bajo las órdenes del mexicano y que las referencias recibidas, especialmente respecto a su gestión de grupo, habían sido muy positivas.
En Paterna hay futbolistas que ya saben perfectamente cómo trabaja.
Pablo Maffeo y Copete coincidieron con él anteriormente y conocen su carácter, su exigencia y también esa faceta cercana que pretende trasladar ahora al Valencia.
Hay otros jugadores que parecen encontrar ante sí una oportunidad nueva.
Uno de ellos es Dani Raba, que tuvo poco protagonismo durante la etapa anterior y afronta ahora la posibilidad de comenzar prácticamente desde cero con un nuevo entrenador.
Aguirre quiere observar.
Hablar.
Conocer.
Y después decidir.
RECONSTRUIR TAMBIÉN SIGNIFICA VOLVER A UNIR
La recuperación del grupo no se está buscando únicamente dentro del terreno de juego.
El 1 de octubre, Guido Rodríguez reunió a la plantilla alrededor de una comida en la Ciudad Deportiva, un asado que encaja con una de las ideas que sobrevuelan Paterna desde la llegada del nuevo cuerpo técnico: recuperar la unión de un vestuario castigado por los resultados.
Son pequeños detalles.
Probablemente ninguno marque un gol en Santander.
Pero después de semanas complicadas, Aguirre sabe que el Valencia necesita volver a reconocerse como equipo antes de poder comportarse como uno.
La confianza difícilmente aparece por decreto.
Se construye.
MENOS MENSAJES Y MÁS VICTORIAS
Aguirre tampoco quiso utilizar su presentación para vender grandes promesas.
De hecho, hizo prácticamente lo contrario.
«La gente está cansada de mensajes. No voy a dar ningún mensaje a la afición. El mejor mensaje es ganar partidos».
Una declaración que resume perfectamente el punto de partida del mexicano.
También dejó clara la responsabilidad que espera de sus futbolistas:
«Tenemos que convencer a los jugadores de que están en una institución muy importante. Que con la historia de este equipo no puedes deambular por el campo, perder partidos que no puedes perder... En un diagnóstico rápido puedo decir que les falta confianza».
Y añadió:
«El jugador debe tener una responsabilidad. Tiene que importarles ganar o perder. La afición no es tonta y si silban llevan razón. Intentaré canalizar y transformar el peso de la camiseta en orgullo».
Aguirre sabe que ninguna rueda de prensa cambiará la situación deportiva.
El siguiente mensaje tendrá que llegar sobre el césped.

GUERRA, PEPELU Y EL NUEVO CENTRO DEL VALENCIA
Mientras trabaja en la cabeza de sus futbolistas, Aguirre también empieza a construir su Valencia sobre el terreno de juego.
Una de las ideas que está trabajando pasa por una estructura de 4-2-3-1, intentando devolver protagonismo a varios futbolistas importantes del centro del campo.
Javi Guerra puede ser uno de los grandes beneficiados.
El centrocampista podría actuar en una posición más adelantada, prácticamente como mediapunta, desde donde pueda recibir entre líneas, romper hacia el área y aprovechar su capacidad para llegar desde segunda línea.
Pepelu también apunta a recuperar protagonismo en su posición natural en el centro del campo.
El regreso de efectivos defensivos como César Tárrega y Mouctar Diakhaby ofrece nuevas alternativas al entrenador y permitiría evitar soluciones de emergencia utilizadas anteriormente.
Aguirre busca equilibrio.
Pero también pretende encontrar una estructura que libere el talento de algunos de los futbolistas llamados a marcar diferencias.
UN VALENCIA TODAVÍA POR DESCUBRIR
Aguirre todavía no ha mostrado su verdadero Valencia.
Ni siquiera ha tenido todavía la oportunidad de competir.
Estos primeros días han servido para observar, hablar, corregir y empezar a construir.
Pero ya se pueden detectar algunas intenciones.
Más cercanía.
Más comunicación.
Más responsabilidad.
Recuperar futbolistas.
Reconstruir relaciones.
Devolver confianza.
Y encontrar un equipo reconocible sobre el terreno de juego.
Después llegará todo lo demás.
Porque por muy buenas que puedan ser las sensaciones en Paterna, Aguirre sabe perfectamente cómo funciona el fútbol.
Al final mandan los resultados.
EL SARDINERO, LA PRIMERA PRUEBA
El próximo domingo 11 de octubre, el Valencia volverá a competir.
Será en El Sardinero frente al Racing de Santander.
Y será también el primer partido oficial de Javier Aguirre al frente del Valencia CF.
Después de días para hablar, observar, corregir y empezar a reconstruir, llegará el momento de comprobar cuánto de todo ese trabajo empieza a trasladarse al terreno de juego.
Aguirre ha cambiado rutinas.
Ha hablado con sus jugadores.
Ha intentado devolver confianza.
Ha empezado a dibujar su Valencia.
Ahora falta lo verdaderamente importante.
Que todo eso se vea cuando ruede el balón.
Porque el propio Aguirre ya avisó desde su presentación.
El Valencia no necesita más mensajes.
Necesita volver a ganar.
ALWAYS VALENCIA | BLUE VISUAL MEDIA



