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Cantera · Valencia CF

16 de septiembre de 2026 · 13:30

AYER TE DESCUBRIERON TODOS. NOSOTROS YA SABÍAMOS QUIÉN ERAS

Aarón Mayol debutó oficialmente en Primera División con el Valencia CF y lo hizo como si aquel escenario no le quedara grande. Para muchos, la noche de Mendizorroza fue el día en que descubrieron su nombre. Para Blue Visual Media fue algo muy diferente: ver llegar a un amigo al lugar hacia el que llevaba caminando toda una vida.

Por Blue Visual Media

Aarón Mayol aplaude a la grada de Mestalla con la camiseta del primer equipo del Valencia CF
Fotografías: Blue Visual Media

Hay noticias que uno escribe porque forman parte de este trabajo. Y luego están las que cuesta empezar.

No porque falten palabras, sino porque sobran recuerdos. Porque escribes una frase, paras, sonríes. Escribes otra y, sin querer, vuelves años atrás. A campos mucho más pequeños. A partidos donde apenas había cámaras. A fotografías que entonces parecían una más y que hoy, viéndolas con perspectiva, forman parte de un camino que terminó llevando hasta Primera División.

Ayer, 15 de septiembre de 2026, Aarón Mayol debutó oficialmente con el primer equipo del Valencia CF en LaLiga. Titular. Con 18 años. En Mendizorroza.

Y jugando como juega Aarón Mayol. Sin esconderse. Sin pedir permiso. Sin aparentar ser alguien diferente porque el escenario fuese más grande. Simplemente siendo él.

Ayer mucha gente descubrió a Aarón Mayol. Nosotros ya sabíamos quién era.

PARA MUCHOS FUE AYER. PARA NOSOTROS EMPEZÓ HACE MUCHO

Antes de hablar de Primera División hay que volver muchos años atrás. Aarón Mayol llevaba ligado al Levante UD desde que tenía apenas cinco años. Allí creció como futbolista, allí aprendió, compitió y fue recorriendo prácticamente todas las etapas de formación antes de comenzar una nueva aventura en el Valencia CF.

Yo conocí a Aarón durante aquellos años en los que todavía estaba creciendo en la cantera granota. Mucho antes de Primera División. Mucho antes de Mestalla. Mucho antes de que todo esto pareciera siquiera posible. No había focos. No había estadios de Primera. No había titulares. Ni siquiera existía Blue Visual Media tal y como existe hoy. Había un niño jugando al fútbol.

Once años dentro de la estructura granota antes de cruzar de orilla en 2025 para comenzar una nueva etapa en el Valencia CF. Y durante parte de aquel camino empezamos a coincidir. Llegaron los partidos, las fotografías, las conversaciones y aquellos famosos prematch que hoy tienen todavía más valor cuando uno mira hacia atrás. Ahora puede parecer algo pequeño. En aquel momento significaba muchísimo.

Yo estaba comenzando a construir algo que todavía ni siquiera sabía hasta dónde podía llegar. Blue Visual era poco más que una idea, una cámara y unas ganas enormes de hacer cosas diferentes. Éramos, literalmente, treinta seguidores. No había web con noticias. No había acreditaciones en grandes estadios. No había podcast. No había exclusivas. Había ilusión. Y Aarón estaba allí.

Porque cuando pasan los años acabas aprendiendo que hay personas que llegan cuando todo empieza a funcionar y otras que estuvieron cuando todavía no había prácticamente nada. Aarón pertenece a las segundas. Y por eso esta nunca podrá ser simplemente otra noticia para Blue Visual Media.

DOS CAMINOS QUE EMPEZARON A CRECER CASI AL MISMO TIEMPO

Cuando Aarón fichó por el Valencia CF, yo estaba empezando esta locura llamada Blue Visual. Él comenzaba una nueva vida deportiva en Paterna. Yo empezaba una aventura que tampoco sabía dónde iba a terminar. Él peleando por hacerse un sitio. Nosotros peleando por construir uno.

Porque detrás del futbolista hay una persona excelente. Un amigo de sus amigos. Un compañero que siempre está. Una persona cercana, humilde y tremendamente fiel a los suyos. Y conmigo, personalmente, siempre ha estado: acompañando, apoyando, formando parte de este proyecto cuando todavía había muy poco que enseñar.

Hay jugadores de los que terminas guardando fotografías. De Aarón guardo algo bastante más importante: recuerdos.

ANTES DE MENDIZORROZA HUBO UNA NOCHE EN MESTALLA

El Trofeu Taronja. Mestalla. El primer equipo.

Gracias a los responsables de prensa del Valencia CF, que aceptaron aquella vez mi solicitud de acreditación, tuve la suerte de estar a pie de campo. Con mi cámara. Trabajando. Como tantas otras veces. Pero aquello no era una vez más.

Porque en un momento determinado miré hacia el banquillo y vi a Aarón preparándose. Lo recuerdo perfectamente. Y seguramente los fotógrafos que estaban a mi lado también. Porque mantener la profesionalidad detrás de una cámara mientras ves a un amigo a punto de cumplir uno de sus sueños es bastante más complicado de lo que parece.

Allí estaba. En Mestalla. Con la camiseta del primer equipo del Valencia CF. A punto de entrar. Y por mi cabeza pasaron demasiadas cosas en muy pocos segundos: el Levante, los años de cantera, los prematch, las fotografías, aquellos treinta seguidores.

Hay veces en las que uno mira por el visor de la cámara. Aquella vez creo que miré con el corazón.

Blue Visual Media estuvo allí y pudo fotografiar aquel primer contacto con el primer equipo en Mestalla. Aquella noche, sin saberlo todavía, se convirtió en un puñado de imágenes que hoy significan muchísimo más.

Mestalla, Trofeu Taronja: la sonrisa de Aarón Mayol antes de vestirse con el primer equipo
Mestalla, Trofeu Taronja: la sonrisa de Aarón Mayol antes de vestirse con el primer equipoFotografía: Blue Visual Media
El 33 sobre el césped de Mestalla en su primera noche con los mayores
El 33 sobre el césped de Mestalla en su primera noche con los mayoresFotografía: Blue Visual Media

Pero todavía faltaba otro paso. El que transforma una ilusión en una fecha que ya queda escrita para siempre. El debut oficial.

Mayol camina hacia su posición ante la grada de Mestalla
Mayol camina hacia su posición ante la grada de MestallaFotografía: Blue Visual Media
Trofeu Taronja: el canterano, ya dentro del partido del primer equipo
Trofeu Taronja: el canterano, ya dentro del partido del primer equipoFotografía: Blue Visual Media

15 DE SEPTIEMBRE DE 2026

Mendizorroza. Deportivo Alavés-Valencia CF. Jornada 6 de LaLiga.

El Valencia atravesaba días complicados. Óscar Sánchez asumía el primer equipo de manera interina y tenía que tomar decisiones. Y tomó una de esas que pueden cambiar la vida de un futbolista.

Aarón Mayol, titular.

No unos minutos cuando el partido estuviese resuelto. No entrar en el 85. No salir para poder decir que había debutado. Titular. Desde el principio. Con 18 años. En Primera División. Y con un Valencia que necesitaba ganar.

El partido terminó 0-1 para el conjunto valencianista gracias al gol de Luis Rioja en el minuto 78. Fue la primera victoria liguera del Valencia de la temporada.

Pero dentro de aquella victoria hubo otra historia. Una historia mucho más pequeña para algunos. Gigante para quienes llevamos años siguiéndola. La del dorsal 33. La de Aarón Mayol.

El dorsal 33 aplaude a los suyos en Mestalla
El dorsal 33 aplaude a los suyos en MestallaFotografía: Blue Visual Media
Pretemporada 2026: Mayol, siempre cerca del balón
Pretemporada 2026: Mayol, siempre cerca del balónFotografía: Blue Visual Media

Y ENTONCES HIZO LO QUE SIEMPRE HA HECHO: PEDIR EL BALÓN

Podía haber ocurrido. Era lógico. Tienes 18 años, debutas en Primera, miras alrededor y enfrente ya no están los futbolistas de División de Honor ni de Segunda Federación. Hay miles de personas en la grada. Hay televisión. Hay presión. Hay ruido.

Podías esconderte. Podías jugar fácil. Podías evitar riesgos. Podías sobrevivir al partido. Pero ese nunca ha sido Aarón.

Pidió el balón. Otra vez. Y otra. Y otra.

Recibió. Jugó. Giró. Se ofreció. Volvió a recibir. Compitió. Metió la pierna. Interpretó el partido. Y cuando volvió a tener espacio volvió a pedirla.

Como si aquello no fuese su debut. Como si Mendizorroza fuese otro de aquellos campos en los que tantas veces lo habíamos fotografiado. Como si llevara años esperando exactamente ese partido.

«MAYOL SE LLEVA OTRA VEZ EL 60 % DE LAS FOTOS»

Los que han estado conmigo alguna vez haciendo fotografías saben que existe una broma con Aarón. Cada vez que iba a fotografiar un partido suyo acababa diciendo prácticamente lo mismo:

«Mayol se ha vuelto a llevar el 60 % de las fotos.»

Y no era porque fuera mi amigo. Era inevitable. ¿Cómo no vas a fotografiarlo si siempre está cerca del balón? ¿Cómo evitas tenerlo dentro del encuadre si constantemente el juego pasa por sus pies?

Hay centrocampistas que participan. Y hay centrocampistas que hacen que el partido pase por ellos. A Aarón siempre le ha gustado estar ahí. En mitad de todo. Donde una jugada termina y empieza la siguiente.

Por eso ayer ocurrió algo tremendamente bonito. Cambió el estadio. Cambió la categoría. Cambió la repercusión. Cambió todo alrededor. Pero no cambió Aarón.

Los datos ayudan a entenderlo: completó 36 de los 42 pases que intentó, un 86 % de acierto, además de completar el regate que intentó y registrar dos intercepciones.

Los números son buenos, pero lo mejor no fueron los números. Fue la naturalidad. La sensación de pertenecer. La personalidad para jugar. Porque una estadística puede decir cuántos pases completaste; lo que no puede medir es lo que supone tener 18 años, debutar en Primera División y seguir levantando la mano para decir «dámela». Eso se lleva dentro.

Un verano de partidos de pretemporada antes de llegar a Primera
Un verano de partidos de pretemporada antes de llegar a PrimeraFotografía: Blue Visual Media
El centrocampista, en uno de los amistosos de esta pretemporada
El centrocampista, en uno de los amistosos de esta pretemporadaFotografía: Blue Visual Media

PRIMERA DIVISIÓN NO TE HIZO MÁS PEQUEÑO

Y quizá ahí estuvo lo más impresionante de todo. El escenario no lo empequeñeció. Aarón hizo pequeño al escenario.

No porque un debut convierta a nadie automáticamente en estrella. No porque un partido garantice una carrera. El fútbol es demasiado difícil para regalar certezas. Sino porque durante su primera noche oficial entre los mayores consiguió algo muchísimo más complicado: parecer él mismo.

No intentó convertirse en un futbolista diferente para jugar en Primera. Jugó como Aarón Mayol. Y eso es lo que más debería ilusionar. Porque si para competir tienes que abandonar aquello que te llevó hasta allí, probablemente termines perdiéndote.

Ayer Aarón no se perdió. Ayer se encontró.

ÓSCAR SÁNCHEZ SABÍA LO QUE HABÍA

La oportunidad tampoco llegó de la nada. Mayol llegó al Valencia en 2025 y durante la temporada 2025/26 fue campeón del Grupo VII de División de Honor con el Juvenil A. Después dio el salto al VCF Mestalla en el tramo final de la temporada, disputando ocho partidos de Segunda Federación y siendo titular en seis. En mayo, el club anunció la ampliación de su vinculación contractual.

No era un desconocido para el entrenador. Había trabajo detrás. Partidos. Entrenamientos. Errores. Correcciones. Confianza. Y kilómetros acumulados antes de llegar a Mendizorroza.

El debut lo vio todo el mundo. La construcción de ese debut la vieron muchos menos. Y quizá por eso es tan importante contarla, porque las oportunidades parecen repentinas solamente para quien empieza a mirar cuando llegan.

ESTE VERANO YA TE LO DIJIMOS: ESTE ES TU AÑO

Durante este verano también tuve la suerte de conocer más de cerca el trabajo que Aarón realiza junto a César, su entrenador personal. Un profesional tremendo. De esos que trabajan lejos de las cámaras, donde realmente se construyen muchas de las cosas que después vemos durante noventa minutos.

«Mayol, este es tu año. Cree en ti.»

Creer cuando todavía eres jugador del Mestalla. Creer cuando no sabes si llegará la convocatoria. Creer cuando delante tienes futbolistas internacionales. Creer cuando una mala semana puede alejar una oportunidad. Creer cuando nadie puede prometerte absolutamente nada. Ahí es donde tiene valor.

Y Aarón creyó. Trabajó. Esperó. Siguió. Hasta que un martes de septiembre, en un vestuario de Mendizorroza, seguramente miró una alineación y vio su nombre.

A veces toda una vida cabe dentro de una alineación.

QUE LA CANTERA NUNCA TENGA MIEDO

Porque detrás vienen más. Muchos más. Gamón. Aimar. Otorbi. Iker. Panach. Jaume. Y tantos otros chicos que cada día cruzan las puertas de una ciudad deportiva soñando con que alguna vez les toque a ellos.

No necesitan que nadie les regale nada. Necesitan que, cuando lo merezcan, exista una puerta. Después tendrán que atravesarla. Aarón tuvo la suya. Y entró.

Porque muchas veces buscamos soluciones a cientos o miles de kilómetros sin detenernos a mirar a los chavales que llevan años entrenándose a pocos metros del primer equipo. El talento joven necesita paciencia, confianza, equivocarse y, sobre todo, oportunidades reales. No minutos testimoniales.

Ayer Aarón recibió una. Y respondió.

HAY DEBUTS QUE LLEVAN MUCHOS NOMBRES ESCONDIDOS

Aunque el acta solamente escriba uno. Detrás de ese nombre hay muchísima gente, porque ningún niño llega solo hasta Primera División. Están sus padres. Su familia. Sus amigos. Sus compañeros. Entrenadores. Preparadores. Personas que estuvieron cuando las cosas iban bien y, sobre todo, cuando no iban tan bien.

Ellos conocen la parte de la historia que nosotros no vemos. Los kilómetros. Las esperas. Los horarios. Los sacrificios. Los silencios después de un mal partido. Las conversaciones dentro del coche. Las dudas. El cansancio. Las veces que hubo que volver a levantarse.

Por eso un debut nunca pertenece únicamente al futbolista que pisa el césped. Cuando Aarón salió ayer a jugar en Mendizorroza había muchísimas personas jugando emocionalmente aquel partido con él.

A veces un sueño solamente tiene un nombre escrito en la camiseta. Pero detrás lleva muchos apellidos.

AYER ALGUNOS APRENDIERON TU NOMBRE

Seguramente hoy haya personas buscando quién es Aarón Mayol. De dónde viene. Cuántos años tiene. Dónde jugaba. Qué clase de futbolista es. Es normal: así funciona el fútbol. Un día juegas en un campo con cien personas, después con mil, y de repente hay miles intentando descubrir quién eres.

Para muchos, ayer fue el comienzo. Para nosotros no. Y quizá esa sea la parte más bonita de escribir esto. Poder decir: yo estaba antes.

Estábamos cuando no había Primera División. Cuando no había una noticia esperando. Cuando las fotos acababan en un prematch. Cuando Blue Visual tenía treinta seguidores. Cuando nadie podía garantizar absolutamente nada.

Y quizá ahí entiendes una cosa: los sueños no empiezan cuando se cumplen. Empiezan muchísimo antes.

NO CAMBIES AHORA

Llegará ruido, porque Primera División trae ruido. Llegarán elogios. Críticas. Expectativas. Días en los que parecerá que todo va demasiado rápido. Y probablemente también lleguen días en los que las cosas no salgan. Ahí estará el verdadero reto.

No cambies.

Sigue siendo ese Aarón. El amigo de sus amigos. El compañero. El que escucha. El que trabaja. El que vuelve. El que no necesita aparentar. El que estaba cuando éramos treinta. El que pide el balón. El que vuelve a pedirlo incluso después de equivocarse.

Disfruta. Atrévete. Equivócate. Aprende. Vuelve a intentarlo. Y cuando algún estadio parezca demasiado grande, recuerda todos los campos pequeños que recorriste para llegar hasta él. Porque Primera División no creó al futbolista que vimos ayer: solo le puso un escenario más grande.

AYER TE DESCUBRIERON TODOS. NOSOTROS YA SABÍAMOS QUIÉN ERAS

Ayer no nació Aarón Mayol. Ayer no apareció un futbolista de la nada. Ayer no ocurrió un milagro.

Ayer simplemente llegó a Primera División alguien que llevaba toda una vida preparándose para llegar.

Y qué suerte haber visto parte del camino. Qué suerte haber podido fotografiarte cuando todo estaba mucho más lejos. Qué suerte haber estado en Mestalla aquella primera vez.

Porque esta historia también es un pequeño recordatorio de por qué nació este proyecto. Blue Visual nunca quiso limitarse a fotografiar futbolistas cuando ya fueran conocidos. Queríamos contar historias. Estar antes. Creer antes. Mirar donde otros todavía no estaban mirando. Y algún día poder decir: «nosotros estuvimos allí».

Contigo podemos decirlo. Estuvimos antes. Y espero que estemos durante muchísimo tiempo más.

Ahora comienza otra historia. Quizá la más difícil de todas: mantenerse. Seguir creciendo. Convencer una vez y después volver a convencer. Demostrar que aquello no fue un partido, que no fue una casualidad, que no fue únicamente el debut.

Pero con 18 años tienes exactamente lo que más vale en el fútbol: tiempo. Tiempo para aprender. Tiempo para caer. Tiempo para levantarte. Tiempo para seguir construyendo.

Así que aprovéchalo. Y disfruta muchísimo. Por ti. Por tu padre. Por tu madre. Por tu familia. Por César. Por tus compañeros. Por tus amigos. Por cada entrenador que creyó. Por todos los que estuvieron cuando no había focos. Por aquel niño de cinco años que empezó a perseguir un sueño vestido de granota. Por todos aquellos años en el Levante. Por el Aarón que llegó a Paterna dispuesto a empezar de nuevo. Y por el número 33 que ayer salió a Mendizorroza y descubrió que su fútbol también podía hablar en Primera División.

Yo solamente puedo terminar de una manera. Como amigo. No como fotógrafo. No como director de Blue Visual Media. No como alguien que está escribiendo una noticia. Como alguien que tuvo la suerte de verte cuando todo esto todavía era un sueño.

Estoy orgulloso de ti, Aarón.

Gracias por haber estado siempre. Gracias por formar parte de esta locura. Gracias por seguir siendo tú cuando alrededor todo empieza a cambiar. Y recuerda una cosa cuando mañana vuelvas a entrenar y empiece otra vez la pelea: ayer miles de personas descubrieron tu nombre. Nosotros solamente sonreímos, porque ya sabíamos quién eras. Bienvenido a Primera, amigo.

Esto no es el final del sueño. Es la primera página.

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