Cuaderno de Campo #05
3–4 OCTUBRE 2026
SIETE PARTIDOS, DOS DÍAS Y MUCHAS HISTORIAS
Siete partidos entre sábado y domingo, kilómetros de carretera y muchas historias detrás de cada fotografía. Del Atlético Cabañal a San Gregorio, pasando por Cracks, Paiporta y la Ciudad Deportiva del Levante. Una nueva entrega de Cuaderno de Campo para contar todo aquello que vimos desde detrás de la cámara.

Hay fines de semana que se cuentan en partidos. Otros, en kilómetros. Y algunos, como este, se terminan contando en las dos cosas.
Siete encuentros entre sábado y domingo. Fútbol base, Liga Nacional, División de Honor, un derbi, campos completamente diferentes y cientos de momentos capturados detrás de la cámara.
Desde primera hora del sábado hasta el último minuto en San Gregorio, volvimos a hacer lo que más nos gusta: movernos de campo en campo buscando fútbol, historias y esas imágenes que muchas veces dicen incluso más que el resultado.
UN CABAÑAL CON RITMO Y UN PENALTI QUE TAMBIÉN CUENTA PARTIDOS
El sábado comenzó pronto. Muy pronto.
Nuestra primera parada fue para vivir el Atlético Cabañal-Albalat, un partido en el que el conjunto local terminó imponiéndose por 3-0 y en el que, más allá del marcador, nos quedamos con la forma en la que el Cabañal fue construyendo su victoria.
Ritmo alto, intensidad y una circulación que permitió al equipo local ir encontrando espacios y hacer daño. Fue uno de esos partidos en los que las cosas empiezan a salir porque detrás existe trabajo, continuidad en el juego y la decisión de no bajar el ritmo.
Y entre todo ello apareció una acción que merece su espacio propio: el penalti detenido por el guardameta del Atlético Cabañal.
Una parada que no aparece en la columna de goleadores, pero que puede cambiar completamente el rumbo y el estado anímico de un encuentro.
El 3-0 terminó premiando el buen partido de un Cabañal que dejó muy buenas sensaciones en nuestra primera parada del fin de semana.




NOVENTA MINUTOS DE IGUALDAD Y UN FINAL SIN RECOMPENSA PARA EL ALBORAYA
De Cabañal pusimos rumbo hacia las instalaciones del CF Cracks.
Y allí cambió completamente el guion.
Cracks y Alboraya nos regalaron un encuentro tremendamente competido, intenso y con momentos de mucha igualdad. Ninguno consiguió sentirse completamente cómodo durante largos periodos y cada posesión exigía concentración porque cualquier pequeño error podía terminar decidiendo el partido.
El conjunto local fue quien consiguió sacar mayor rendimiento a sus oportunidades y terminó llevándose el encuentro, aunque el Alboraya nunca desapareció.
Especialmente en el tramo final.
Los visitantes adelantaron líneas, apretaron, buscaron llegar por todos los caminos posibles y obligaron al Cracks a mantenerse concentrado hasta el último instante.
El problema estuvo donde tantas veces se deciden los partidos: en los metros finales.
Hubo insistencia, hubo llegada y hubo voluntad, pero faltó ese último acierto que convierte el esfuerzo en puntos.
Un partido mucho más igualado de lo que puede explicar simplemente quién ganó y quién perdió.




UNA VICTORIA PARA VOLVER A CREER
La tercera parada nos llevó hasta la Ciudad Deportiva del Levante UD.
Allí nos esperaba la quinta jornada del Grupo VIII de Liga Nacional Juvenil y un partido especialmente importante para el Juvenil B granota.
El Levante llegaba después de varias jornadas sin conseguir el resultado deseado y necesitaba recuperar sensaciones.
Y esta vez las cosas sí salieron.
El Levante UD se impuso 2-1 al CF Inter San José Valencia, con goles de Fran Orduña y Nicolás Gutiérrez.
Fue un encuentro mucho más equilibrado de lo que puede sugerir cualquier lectura rápida del resultado.
El Levante tuvo fases en las que consiguió encontrar aquello que parecía faltarle en jornadas anteriores: continuidad, confianza y la sensación de que cada acción podía llevar a la siguiente.
Pero enfrente hubo un San José muy serio.
Bien colocado, competitivo y capaz de imponer también su ritmo durante diferentes momentos del encuentro. Tuvo situaciones para hacer daño y argumentos suficientes para mantenerse dentro del partido hasta el final.
Precisamente por eso la victoria puede tener todavía más importancia para el Levante.
A veces una dinámica no cambia con una goleada ni con un partido perfecto. Cambia ganando un encuentro complicado, comprobando que el trabajo sirve y volviendo a creer en aquello que haces.
Quizá este 2-1 pueda ser ese punto de partida.





DOS PARTES, DOS PARTIDOS Y UN NOMBRE PARA APUNTAR
La última parada del sábado fue Paiporta.
Y allí vimos prácticamente dos partidos dentro del mismo encuentro.
Durante la primera parte, el CD Dénia fue muy superior. El conjunto alicantino entró al partido con decisión, encontró espacios, hizo circular el balón con mucha facilidad y transmitió la sensación de que prácticamente todo aquello que intentaba terminaba generando algo.
Y dentro de ese gran primer tiempo hubo un futbolista que nos llamó especialmente la atención: Sacha.
Aquí nos permitimos abrir un pequeño paréntesis.
A los ojeadores, responsables de cantera y representantes que sabemos que cada semana termináis pasando por estas páginas: apuntad el nombre.
No hace falta convertir un buen partido en una sentencia sobre el futuro de un futbolista. Pero precisamente para eso sirve también Cuaderno de Campo: para señalar actuaciones que nos llaman la atención desde la grada y dejar nombres apuntados en la libreta.
Y el sábado, Sacha se ganó ese espacio.
Tras el descanso apareció otro Paiporta.
El conjunto local salió con mucha más personalidad, dio mayor continuidad a sus posesiones, quiso tener más balón y comenzó a encontrar situaciones que durante la primera mitad parecían muy lejanas.
Esa insistencia terminó teniendo premio y el Paiporta consiguió marcar, aunque la reacción no fue suficiente para darle la vuelta al encuentro.
Lo intentó hasta el final.
Probablemente ahí estuvo la diferencia entre ambas mitades: al Paiporta le costó demasiado entrar en el partido, mientras que el Dénia ya había aprovechado ese tiempo para construir una ventaja que terminó siendo decisiva.
Así cerrábamos el sábado.
Cuatro campos. Cuatro partidos.
Y todavía quedaba todo el domingo.





UN RESULTADO MÁS AMPLIO QUE LAS DIFERENCIAS SOBRE EL CÉSPED
El despertador volvió a sonar pronto y regresamos a la Ciudad Deportiva del Levante.
A las 09:45 nos esperaba uno de esos partidos que siempre apetece fotografiar: Levante UD A-CF Fundació VCF A, correspondiente a la quinta jornada de Liga Autonómica Cadete.
Y había un contexto importante.
El Levante llegaba al encuentro invicto y sin haber recibido ningún gol durante las cuatro primeras jornadas.
Fundació VCF terminó rompiendo esa dinámica y se llevó el derbi por 1-3, siendo Esteban Ferrer el autor del tanto granota.
Pero fue uno de esos encuentros en los que mirar exclusivamente el marcador sería quedarse con muy poco.
Hubo goles, alternativas, detalles técnicos de muchísimo nivel y acciones individuales que recuerdan la cantidad de talento que existe en estas edades.
Durante muchos minutos vimos un choque bastante más equilibrado de lo que terminó reflejando el resultado.
El Levante compitió, apretó y buscó mantenerse dentro del partido. Fundació, por su parte, supo correr cuando tuvo espacio, interpretar los momentos y convertir su trabajo en goles.
Dos equipos con muchísimo fútbol por delante y un encuentro de esos que hacen pensar que ambos estarán peleando por cosas importantes durante la temporada.
Porque en categorías de formación también hay días en los que el resultado cuenta una historia y el césped, otra algo más larga.






UN PUNTO, DOS SENSACIONES
Sin movernos de la Ciudad Deportiva llegaba el segundo partido del domingo.
Levante UD-Murcia Promises, jornada 4 del Grupo VII de División de Honor Juvenil.
Y desde el inicio vimos un Levante dispuesto a mandar.
El conjunto granota tuvo más control durante buena parte del primer periodo, quiso llevar la iniciativa y consiguió instalar durante diferentes fases el partido donde más cómodo se encontraba.
Murcia Promises, mientras tanto, esperaba su oportunidad para atacar con rapidez y castigar cualquier pérdida.
El Levante consiguió ponerse por delante por medio de Andrei.
Pero el descanso cambió el encuentro.
Murcia Promises regresó al césped con otra marcha. Adelantó líneas, elevó muchísimo la presión y comenzó a incomodar la salida del Levante desde prácticamente el primer pase.
Esa valentía terminó encontrando recompensa con el empate.
El encuentro acabó 1-1.
Y el mismo punto dejó dos lecturas diferentes.
Para el Levante, la sensación de haber tenido fases suficientes para conseguir algo más.
Para Murcia Promises, el premio a una segunda mitad en la que supo cambiar el plan, arriesgar y competir en uno de los desplazamientos más exigentes de la categoría.
Uno de esos empates que seguramente cada vestuario interpreta de una manera distinta.




SAN GREGORIO, FÚTBOL Y MEMORIA
Y para cerrar el fin de semana, rumbo a Torrent.
Lo de San Gregorio merecía un cierre aparte.
Una entrada espectacular, muchísimo ambiente alrededor del césped y un partido de División de Honor Juvenil que respondió a todo aquello que se esperaba de él: intensidad, alternativas, talento y emoción hasta el final.
Torrent CF y RCD Mallorca terminaron firmando un 1-1 que hizo justicia a un partido tremendamente competido.
El Mallorca demostró desde muy pronto que no había viajado a Torrent para esperar.
Propuso, llegó con peligro y durante la primera mitad vimos incluso cómo el larguero se convertía en aliado de los locales en dos ocasiones.
Y cuando el Mallorca consiguió superar líneas apareció Rubén Pino.
El guardameta del Torrent completó un enorme partido bajo palos y fue fundamental para que el 0-0 continuara vivo hasta el descanso.
Tras el paso por vestuarios llegó el mejor momento del Torrent.
El equipo salió decidido, comenzó a llegar con mayor claridad y encontró el premio.
Gilbert Civera atacó el espacio, apareció con un gran desmarque y terminó batiendo al guardameta visitante para colocar el 1-0 y desatar San Gregorio.
El Mallorca tuvo que reaccionar.
Adelantó metros y comenzó a instalarse cada vez más cerca del área torrentista.
Y ahí también nos gustó especialmente la personalidad de Marc Gómez.
El guardameta bermellón no dejó de ordenar, hablar y dirigir a sus compañeros desde atrás, ejerciendo de auténtico jefe de su línea defensiva.
La insistencia visitante terminó encontrando su recompensa y el Mallorca estableció el 1-1.
El partido se abrió por completo y ninguno de los dos quiso conformarse con el empate.
Torrent y Mallorca buscaron los tres puntos hasta el último instante, pero el marcador ya no volvería a moverse.
Y todavía quedaba una historia dentro de la historia.










SIETE PARTIDOS DESPUÉS...
- 01Atlético Cabañal–Albalat
- 02CF Cracks–Alboraya UD
- 03Levante UD B–CF Inter San José
- 04CF E1 Paiporta–CD Dénia
- 05Levante UD A–CF Fundació VCF A
- 06Levante UD–Murcia Promises
- 07Torrent CF–RCD Mallorca
Así pusimos punto final a otro fin de semana de Cuaderno de Campo.
Atlético Cabañal. Cracks. Levante. Paiporta. Otra vez Levante. Otra vez Buñol. Y finalmente San Gregorio.
Siete partidos entre sábado y domingo.
Carretera, tarjetas de memoria, baterías, goles, paradas, celebraciones, derrotas, abrazos y miles de fotografías que vuelven a recordarnos por qué hacemos esto.
Porque Blue Visual Media nació alrededor de una cámara, pero nunca ha querido limitarse únicamente a hacer fotografías.
Queremos mirar el fútbol.
Entenderlo.
Contarlo.
Encontrar al jugador que merece que alguien apunte su nombre.
Detenernos en el portero que acaba de parar un penalti aunque no salga en ningún titular.
Contar lo que significa volver a un campo que un día fue tu casa.
O explicar por qué, algunas veces, un 1-3 fue bastante más igualado de lo que parece.
Eso es Cuaderno de Campo.
Lo que vemos desde detrás de la cámara cuando durante noventa minutos dejamos de mirar únicamente por el visor.
Siete partidos después, cerramos la mochila.
Hasta el próximo campo.
Cuaderno de Campo #5 · Blue Visual Media
